Autoprotección y cuidado con el lenguaje: recomendaciones para los periodistas que cubren el COVID-19

El periodismo y la información es una de las actividades más necesarias en medio de una pandemia como la que estamos viviendo. Varias instituciones han presentado recomendaciones para evitar el alarmismo y la desinformación. La autoprotección y el cuidado del lenguaje son dos de las principales recomendaciones.

Instituciones de todo tipo vinculadas al periodismo presentan propuestas para la buena praxis del periodismo en estos momentos. Básicamente, se centran en tres campos: el periodista, la fuente y el lenguaje. Aquí sólo se recogen algunas de las más destacadas.

El periodista

El Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) ha publicado una serie de propuestas para la autoprotección del profesional ( artículo completo):

  • Use guantes de protección si visita un lugar infectado o trabaja en él, como un centro médico. También puede ser necesario otro tipo de equipo de protección personal, como un traje de cuerpo entero y una máscara que cubra todo el rostro.
  • No visite los mercados donde se vende carne o pescado fresco, o las granjas en un área afectada. Evite el contacto con animales (vivos y muertos) y su entorno. No toque superficies que puedan estar contaminadas con excrementos animales.
  • Si usted está operando desde un centro médico, un mercado o una granja, nunca deje sus equipos sobre el suelo. Siempre descontamine sus equipos con toallas antibacteriales de rápida acción, como Meliseptol, y luego haga una desinfección exhaustiva.
  • Nunca coma o beba mientras toca animales, o en la proximidad de un mercado o granja.
  • Asegúrese siempre de que sus manos estén lavadas minuciosamente con agua caliente y jabón, antes de entrar a la zona afectada, mientras está en ella y cuando salga de ella.

La fuente

Cuando vaya a elegir los expertos que va a consultar, tenga en cuenta las cinco sugerencias hechas por William Hanage, profesor asociado de epidemiología en el T.H. Chan School of Public Health de Harvard:

  • Elija cuidadosamente a los expertos. Aunque alguien haya recibido un Premio Nobel en un área, eso no lo convierte en una autoridad en todos los temas científicos. Tampoco el tener un doctorado o enseñar en una escuela médica prestigiosa.
  • Distinga entre lo que sabe con certeza y lo que se cree que es cierto. Entienda qué son opiniones o especulaciones.
  • Tenga cuidado al citar hallazgos que provengan de artículos académicos que no han sido publicados o están en proceso de edición.
  • Solicite a los académicos que le asesoren para medir la relevancia periodística de nuevos hallazgos y teorías, para impedir que se propague la desinformación. Los medios de comunicación también deberían pedir que las columnas de opinión hagan revisión de datos.
  • Lea cuidadosamente el trabajo de los periodistas que cubren los temas de salud.

El lenguaje

Según Al Tompkins, de Poynter, un instituto para el fortalecimiento del periodismo que está produciendo un newsletter diario sobre el tema, la solución es hacer reportajes de forma responsable.

  • Reducir el uso de adjetivos que sean subjetivos, como enfermedad “mortal’.
  • Utilizar cuidadosamente las fotografías, para no propagar el mensaje erróneo.
  • Explicar las acciones preventivas, pues de esa forma su pieza podría ser menos atemorizante.
  • Recuerde que las historias estadísticas son menos intimidantes que las anecdóticas.
  • Evite los titulares para atraer clicks y sea creativo en la presentación del contenido.

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